3 pasos para llevar un Diario de Compasión

3 pasos para llevar un Diario de Compasión

Te recomiendo seguir estas instrucciones sobre tu Diario de Compasión al menos una semana. Si puedes o quieres continúalo más tiempo…

Resumen

Practicar estos tres elementos, te ayudará a tomar conciencia de los sucesos del día, e ir integrándolos como recursos para situaciones venideras. Si mantienes esta práctica de modo continuado cada vez te será más sencillo practicar la autocompasión, y ser compasivo en el día a día.

Minimizar el sufrimiento, está en tu mano, si quieres.

Todo está bien, recuerda que estás en un proceso de autoconocimiento, aceptación y amor que has elegido tu mism@.

Si tiendes a olvidar tu compromiso, revisa este video.

Escribiendo mi Diario de Compasión

Al caer el sol, depende de si trabajas o no, y de tus horarios, pero al caer el sol es bastante indicativo, ELIJE dedicar unos momentos a tomar conciencia y desconectar de la bulla del día. Además, suele ser el momento en que estás en casa con los tuyos, no permitas que sólo esté tu cuerpo, ELIJE que también estén tu conciencia y atención plenas.

En la vida hay dos tipos de experiencias, bueno en realidad creamos dos tipos de experiencias con nuestro juicio y calificación. Las bondadosas (aquellas que deseamos repetir), las dolorosas (aquellas que desearíamos no repetir). Pero, contraintuitivamente, el juicio de que no la deseas, implica que no aceptas lo que es, y por tanto, entras en el círculo vicioso que te llevará a repetirla.

Una experiencia “negativa” puede ser que has discutido con alguien, en el supermercado, en el trabajo o con tu pareja. Puede ser que algo que esperabas, se retrasó. Pueden ser tantas cosas que se tornarán negativas con nuestro juicio. Esa falta de aceptación, que te indica tu ego, es el candado que te impide avanzar. ¿Deseas ser feliz, o tener razón?.

Como recordarás en el ebook gratuito “ 3 Hábitos que bajan tu Autoestima y aumentan tu Sufrimiento cada día” (Si no lo tienes, puedes descargarlo gratis aquí), hablamos que para procesar las cosas que suceden de un modo más compasivo era preciso aplicarle Mindfulness -Atención y conciencia plenas-, el sentido de humanidad compartida, y desde ahí amabilidad y compasión.

Mindfulness -Atención y conciencia plenas-

Consiste fundamentalmente en llevar conciencia a las emociones dolorosas tan pronto suceden. Es habitual autoengañarnos y negarlas. Escribe unas líneas acerca de cómo te sentiste (triste, avergonzado, estrenado, …). A medida que vas escribiendo trata de aceptar el suceso PERO sin el juicio acerca de lo que debería haber sido, no pelees con la realidad. Reduce el dramatismo del momento.

Por ejemplo. En el supermercado la persona que iba delante mía estaba lenta.

Yo empecé a maldecirla, mi cabeza me contaba que yo tenía prisa y que esa persona era muy torpe. Me sentía estresado y enfadado.

Humanidad compartida

Trata de buscar similitudes y parecidos entre esa persona que te molesta y tú mismo.Con sólo reconocer que ser un ser humano, implica imperfección, ya habrás avanzado. Todos tenemos nuestros días y momentos menos hábiles, y a veces que no metan prisa nos bloquea produciendo un efecto contrario al buscado.

Por ejemplo. No podía dejar de pensar que que tenía que ir a recoger a los niños del colegio. Esta pesada me iba a hacer llegar tarde. Así que comencé a moverme inquieta y hacer bromistas con las otras personas de la cola. Quizá la puse más nerviosa todavía.

Autocompasión (Compasión)

Escribe algunas palabras de aliento, estímulo y reconocimiento. Tanto hacia tí, como hacia esa otra persona con la que te sentiste molesto. Intenta entender que salvo casos MUY RAROS donde el ser humano actúa con malicia, en general, todos tratamos de hacer lo mejor que sabemos. Esa persona en su situación, y tú en la tuya.

Por ejemplo, Me doy cuenta que era una persona mayor, y quizá no veía bien, además de que sus movimientos no eran tan ágiles como los míos. Me doy cuenta que aunque me apetecía meter prisa, e hice algunos chistes tontos, lo hice sin mala intención.

 

¿Quieres tener razón, o ser feliz -tener paz mental-?. El diario de Compasión, es una apoyo en tu decisión.

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About the author

Samuel Carlos López administrator

Enfocado en reducir el estrés en personas y organizaciones, para mejorar productividad ganando salud. Investigador y practicante de la Ciencia de la Felicidad. Experto en Desarrollo Personal, Educación Consciente y Mindfulness por la UAL. . Autor de “Re-Enamórate, Tu Ganas Vida y Salud” y “Feliz Éxito”.

2 Comments so far

Paco Archidona.Posted on9:19 am - May 8, 2017

Efectivamente. Me he sentido así en dos ocasiones recientes. En la primera, iba en el autobús y al ir hacia dentro me crucé con un chico joven que se molestó conmigo y me increpó. Me acusaba de que le había molestado y golpeado al pasar junto a él. Yo me senté junto a una compañera que iba en el bus. Como no le hice caso y sólo le contesté en una ocasión diciéndole que no le había molestado, ni siquiera rozado al pasar, él siguió dando voces, incluso vino a nosotros para insultarme. Yo no le hice el menor caso. Cuando tuvo que bajarse del bus vino a amenazarme. Creo que hice lo correcto. Aunque, si bien, posteriormente, pensé que tenía que haberle increpado yo también. Me recordó el episodio del taxista que os conté cuando un motorista le increpó.
En otra ocasión, estaba echando al contenedor de papel y cartón unas revistas y libros antiguos que mi hijo me pidió que los tirara tras haber hecho limpieza en su piso. Mientras los echaba al contenedor, detrás mía había un hombre que empezó a increparme y a insultarme porque quería que se los diese a él para posteriormente venderlos. Yo le dije que no le importaba nada y dejé el resto de los libros dentro del contenedor. El se enfureció, argumentando que los que tenemos la vida resuelta tiramos a la basura todo y que no pensamos que debemos dárselas a personas como él. No entré en discusión, aunque le reproché su mala educación y falta de respeto. Posteriormente, como siempre, me reproché a mí mismo no haber sido más duro con él.
Después de estas dos experiencias pienso que en la primera actué correctamente y en la segunda, tal vez, me fui un poco. No obstante, al pasar los días, me siento satisfecho de no haber provocado una discusión peor con ambas personas. Me alegro de haber sabido actuar aunque después, me venga a mi cabeza el sentimiento de no haber hecho algo más. Creo que me queda por resolver que, al rumiar y recordar el evento, no me reproche el haber tenido calma y no haberme enfrentado. Muchas gracias.

    Samuel Carlos LópezPosted on8:07 am - May 9, 2017

    Hola Paco, Gracias por tu interesante reflexión.

    te dejo dos ideas…

    Sobre rumiar, el darte cuenta, ya es gran parte del camino recorrido. Puedes optar por sencillamente llevar tu atención a la respiración para volver al momento presente. Y también por hacerte alguna pregunta del tipo; ¿qué es lo que me molesta de esta idea?, ¿para qué le doy vueltas a este suceso?.

    Y en tus encuentros con otras personas, alabo tu control y evitación del conflicto. Si quieres un paso adicional, pregúntate, ¿qué sufrimiento tiene esta persona?, ¿cómo puedo aliviar su sufrimiento?. Recuerda que escuchar a tu ego te hace sentir que tienes razón, que muchas veces es opuesto a sentir felicidad y paz mental ;-).

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